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martes, 11 de agosto de 2015

HISTORIA DE UNA PANCARTA DE ETA

Vitoria en Fiestas. ETA, a lo suyo...
Esta pancarta, que fotografié en la madrugada del penúltimo día de Fiestas de Vitoria anima a ETA a seguir por las dos vías: la militar y la política. "ETA Bietan Jarrai". Numerosos jóvenes y no tan jóvenes se hicieron selfies junto al macabro anagrama que no ha de faltar cada verano en tantas fiestas de Euskadi. La lista de más de 800 asesinatos de esa banda criminal concluyó hace casi 4 años, pero ahora tienen que disputar la Guerra del Relato. El entorno de ETA necesita defender los argumentos por los que sembraron el terror durante más de 40 años.
La violencia fascista de ETA, hacia la derecha...
TXOSNAS: TERRITORIO KOMANTXE
Las Txosnas son el Territorio Komantxe que crean los borrokas en cada localidad vasca para fomentar unas Fiestas Alegres y Combativas. En esta Batasunilandia (ahora Bildulandia) se agrupan todas las organizaciones políticas defensoras de los derechos de los presos de ETA, colectivos en favor del euskera, grupos ecologistas, feministas, deportivos, o radios piratas que acepten mirar para otro lado cuando llegan los encapuchados a colocar su pancarta. Eso pasó poco después de la medianoche del pasado domingo 9 de Agosto en el Recinto de la Txosnas de Vitoria. Un grupo de entre 4 y 7 encapuchados, según distintas fuentes, irrumpió en la calle Justo Vélez Elorriaga y desplegó una gigantesca pancarta de ETA. La colgaron del cable que suministra electricidad a las casetas festivas ubicadas cerca del Campus Universitario de Álava. Después, se dedicaron a lanzar al aire octavillas animando a los jóvenes a
ETA, por los suelos... Hay que ver... 
mantener viva la llama de la violencia y volver a empuñar las armas en el futuro, si fuera necesario. También tiraron miles de pegatinas con el asqueroso anagrama de los terroristas: el hacha y la serpiente. Esa misma noche, los vitorianos pudieron ver esas pegatinas en los pechos de los más "valientes".
LA POLI NO ES TONTA 
La Ertzaintza recibió pronto llamadas de denuncia de personas que presenciaron el espectáculo. Agentes de la policía vasca se desplazaron al lugar y comprendieron enseguida que no podían hacer nada. Al estar colgada la pancarta de un cable de alta tensión, tenían miedo de que una manipulación equivocada provocase un accidente. Pero lo peor es que en ese recinto convertido en Bildulandia, cualquier actuación policial podría haber generado graves disturbios. Por la paz un avemaría, debieron pensar con buen criterio. Hasta las diez de la mañana, no se presentaron en la zona los ertzainas junto a los bomberos de Vitoria para descolgar la pancarta. Para entonces, el cuerpo del delito ya dormía a buen recaudo, en manos de los Capos del Recinto de Txosnas. Según versiones posteriores, fue la policía vasca quien se quedó con la pancarta.
BUSQUEN AL CULPABLE
Durante la noche, la Ertzaintza advirtió al responsable de la Comisión de Txosnas que aquello le incumbía y
El cuerpo del delito.
mucho... Su DNI le convertía en actor protagonista de esa actuación ilegal. A partir de ahí, decidieron retirar la pancarta, pero no es fácil acabar con el sueño de que ETA sigue viva. Cuando varias personas la descolgaron, se generó un conato de pelea con un jovencito tonto que vestía la blusa típica de las fiestas de Vitoria. El chaval llevaba al cuello el pañuelo naranja con el lema "LIBRE" que quiere liberar a los presos de ETA y su entorno y, de paso, a Euskadi del yugo español. Hubo forcejeos y discusiones en los que el alcohol de más que llevaba alguno en el cuerpo no ayudó a resolver el problema. Mientras esta escena se desarrollaba ante mis ojos, la pancarta de ETA yacía en el suelo con su macabro mensaje de muerte boca arriba. Al final, un hombre decidió plegarla con el respeto que mostraría un monaguillo por el sudario de Cristo. Otro hombre, poco después, se la llevó hacia un destino desconocido. ¿Tal vez vuelva a exhibirse en las Fiestas de San Sebastián? ¿O en las de Bilbao?
NEGOCIACIONES CON LOS MALOS 
Paquete "bomba"...
Pasear una cámara de fotos Nikon con su zoom alrededor de una pancarta de ETA no es moco de pavo. Por casualidad, la llevé para ver el ambiente que se respiraba por allá. Durante la tarde del sábado, había hecho un reportaje de las txosnas vacías y quise fotografiar también cómo se veía la zona llena de gente.Como duermo igual que los monjes (entre las diez de la noche y las cuatro de la madrugada) y me levanto para maitines, hacia las cuatro y media vi la pancarta y saqué las primeras instantáneas. La gente circulaba alrededor como si fuese parte del decorado festivo. Los más borrokillas, de vez en cuando, se paraban para hacerse fotos junto al símbolo de sus héroes. Para no dar demasiado el cante, me fui a casa y volví  en torno a las siete de la mañana para ver qué había pasado con la pancarta. Allí seguía, en todo lo alto, colgada. Apenas quedaba gente en la zona. Algunos borrachos tirados por los suelos y gente de las diferentes txosnas recogiendo todo lo que había que recoger... También la pancarta. Pero este fotógrafo era un incordio que había que sortear.
La bronca...
Poco después tuve un par de conversaciones estupefacientes con ciudadanos que querían saber qué hacía por allí y a qué me dedicaba... Suelo decirle a la peña que me gusta contarle al frutero cuál es mi oficio y les dije que era de Televisión Española y que estaba sacando fotos de aquel sarao. Un jovenzuelo borrokilla con los ojos inyectados en cocaína, speed u odio se puso muy bravo cuando me vio apuntar con mi móvil a su la pancarta. Le advertí a otro de su cuadrilla que se quitase del tiro de mi foto para evitarse problemas legales. El borrokilla no quería dejarme disparar. No le gustaba la idea de que colgase la imagen en Instagram. Estaba seguro de que mis intenciones eran muy malas... Finalmente, una amiga suya vestida de neska se lo llevó después de unos diez minutos de discusión, viendo que no era capaz de convencerme... Les dije que no estaba bien prohibir a la gente hacer fotos en la calle... El chaval al que le pedí que se quitase de delante de la pancarta para sacar mi foto me dijo que ellos no querían prohibirme nada... Que sólo querían impedirlo.... No lo han conseguido. Euskizofrenia, 2015, la Guerra del Relato continúa.
¿Acabó en la basura? ¿Es un ertzaina incautando la pancarta del odio o un txosnero eliminando la prueba del delito? ¿Le reconoces? Yo prefiero no hacerlo...